Ante más de 20 mil personas, el gobernador mostró su capacidad de movilización, cuestionó el modelo económico de Milei y dio una señal de proyección nacional. La interna con La Cámpora no impidió un mensaje de unidad peronista.
El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, encabezó este sábado 17 de octubre un multitudinario acto por el Día de la Lealtad Peronista en González Catán, acompañado por la vicegobernadora Verónica Magario y el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza. La convocatoria reunió a más de 20 mil personas, según los organizadores, y se convirtió en una demostración de fuerza territorial del mandatario provincial, que aprovechó la celebración para proyectar su liderazgo hacia las elecciones presidenciales de 2027.
“Van tres años de este experimento y queda demostrado que sin justicia social no hay libertad”, afirmó Kicillof en uno de los pasajes más contundentes de su discurso contra el gobierno de Javier Milei. El gobernador cuestionó las consecuencias del ajuste económico nacional y reivindicó el papel del Estado en la defensa del trabajo, la educación, la salud y la producción. Ante una multitud que coreó “Axel presidente”, aseguró que está dispuesto a recorrer el país y asumir las responsabilidades necesarias para construir una alternativa política de cara a 2027, aunque sin anunciar formalmente su candidatura.
La convocatoria contó con una importante presencia de intendentes bonaerenses, entre ellos Jorge Ferraresi (Avellaneda), Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas), Julio Alak (La Plata), Federico Otermín (Lomas de Zamora), Mariel Fernández (Moreno), Gustavo Barrera (Villa Gesell) y Fabián Cagliardi (Berisso). También participaron dirigentes del peronismo bonaerense, como Juan Zabaleta, ex intendente y actual concejal de Hurlingham, además de representantes sindicales, legisladores y funcionarios provinciales. La amplitud de la convocatoria reforzó la imagen de Kicillof como uno de los principales articuladores de una alternativa nacional dentro del justicialismo.
Sin embargo, la celebración también dejó expuestas las diferencias con La Cámpora y el sector más cercano a Cristina Kirchner. Mientras el gobernador concentraba su convocatoria en La Matanza, la agrupación kirchnerista movilizó militantes frente al domicilio de la expresidenta en Constitución y Máximo Kirchner participó de un acto separado en Chaco junto a Jorge Capitanich. Pese a las diferencias, Kicillof evitó profundizar la confrontación interna y eligió cerrar su discurso con una reivindicación de todas las etapas del movimiento: “Viva Perón, viva Evita, viva Néstor, viva Cristina, viva el pueblo argentino, viva la Argentina”. Un mensaje de unidad que contrastó con las convocatorias separadas y dejó planteado el desafío de ordenar al peronismo detrás de un proyecto común para 2027.









