Una cautelar obligó a ocho entidades a corregir las tasas publicadas, incluir el IVA y detallar todos los gastos antes de ofrecer un préstamo. La medida apunta a proteger a jubilados, trabajadores informales y familias expulsadas del sistema bancario.
En el mercado de los préstamos rápidos, el dinero suele llegar en minutos y la letra chica tarda algunos meses en mostrar los dientes. El Municipio de Morón obtuvo una medida cautelar que ordena a ocho entidades de crédito dejar de publicar tasas y costos financieros calculados por fuera de las reglas del Banco Central. La presentación fue realizada junto con la Asociación Ciudadana por los Derechos Humanos y aceptada por Marcelo Gradín, titular del Juzgado en lo Contencioso Administrativo N.º 1 de Morón.
El cambio deberá verse tanto en las publicidades como en los simuladores digitales. Dentro de los dos días posteriores a su notificación, las empresas tendrán que informar correctamente el Costo Financiero Total Efectivo Anual, con el IVA incluido, sus valores mínimos y máximos, todos los cargos asociados y un ejemplo concreto de cuánto terminará pagando el cliente. Ya no alcanzará con exhibir una cuota seductora y reservar el precio verdadero para el momento en que escapar del préstamo resulte bastante más difícil que conseguirlo.
La causa surgió a partir de denuncias reunidas entre vecinos que habían encontrado diferencias importantes entre las cuotas prometidas por las plataformas y los montos finalmente cobrados. También aparecieron correos electrónicos, mensajes de texto y comunicaciones por WhatsApp con amenazas de embargo y retiro de muebles. La cautelar avanzó sobre la información engañosa, pero el juez no se pronunció todavía sobre esas prácticas de cobranza. El Municipio anticipó que apelará ese punto, por lo que la discusión judicial continúa.
El problema excede a Morón. Los créditos no bancarios suelen ser la última puerta disponible para jubilados, trabajadores sin ingresos registrados y familias que necesitan financiar alimentos o servicios. Cuando la tasa real permanece escondida, una urgencia doméstica puede convertirse en una rueda de refinanciaciones difícil de detener. Morón es el primer municipio bonaerense que impulsa una acción de este tipo y la resolución podría servir como antecedente para otros distritos. La medida no resuelve la pérdida de ingresos ni prohíbe los préstamos caros: obliga a algo bastante más elemental, aunque aparentemente revolucionario para una parte del negocio financiero, que quien presta dinero diga cuánto piensa cobrar antes de que el cliente firme.









