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Política

El sillón vacío de Ramón Lanús: San Isidro lleva más de un mes sin secretario de Seguridad

6 septiembre, 2026

El general retirado Jorge Berredo duró apenas 14 días y el reemplazante prometido “para los próximos días” nunca apareció. Desde octubre de 2025, una de las áreas más sensibles del municipio tuvo un titular exclusivo durante solo dos semanas.

En San Isidro hay patrullas, motos, cámaras, lectoras de patentes y hasta una nueva base de operaciones tácticas. Lo que no hay es secretario de Seguridad. Jorge Berredo, el general retirado que Ramón Lanús presentó el 22 de julio como una incorporación de peso, renunció el 5 de agosto por “motivos estrictamente personales”. Duró apenas 14 días: menos que unas vacaciones de invierno y bastante menos de lo aconsejable para conocer dónde quedaba su despacho. El Municipio anunció entonces que designaría al sucesor “en los próximos días”. Pasó más de un mes y los próximos días, caprichosos, todavía no llegaron.

La vacancia tampoco comenzó con Berredo. Enrique Rodríguez Varela había dejado el cargo en octubre de 2025 para regresar al Poder Judicial y durante aproximadamente ocho meses el área quedó repartida entre el secretario de Gobierno, José Sánchez Sorondo, y el subsecretario Fernando Ruiz. La llegada del exmilitar parecía cerrar aquella larga transición, pero apenas alcanzó para una presentación oficial y una despedida relámpago. Desde octubre del año pasado, San Isidro tuvo un secretario de Seguridad específicamente designado durante solo dos semanas. La gestión consiguió así convertir un puesto estratégico en una silla eléctrica administrativa: nadie permanece demasiado tiempo y, durante meses, directamente no se sienta nadie.

Mientras tanto, el aparato municipal continúa funcionando con 130 patrullas, 39 motocicletas, 2.910 cámaras y 200 lectoras de patentes. El 28 de agosto, Lanús inauguró junto al ministro bonaerense Javier Alonso una base permanente de la UTOI para reforzar los operativos en La Cava, Santa Rita, Uruguay y San Cayetano. En el acto estuvieron el secretario de Gobierno y el subsecretario de Seguridad. Faltó, por una razón bastante menos misteriosa de lo que parecía, el secretario: el cargo seguía vacante. Una fotografía institucional perfecta de la situación, con móviles, uniformes, funcionarios y despliegue, pero sin nadie ocupando formalmente la conducción política del área.

Lanús sostiene que los robos cayeron un 30% entre 2023 y 2025, los hurtos un 25% y los delitos prevenibles un 41% respecto de 2023. La oposición responde con denuncias por entraderas en Martínez y Villa Adelina, cuestionamientos sobre el mantenimiento de las cámaras y una frase incómoda del exintendente Gustavo Posse: “Están robando mucho en Martínez”. El intendente había prometido “hacerse cargo” de la seguridad aun cuando la responsabilidad principal pertenece a la Provincia. Por ahora, se hizo cargo con una pequeña particularidad: hace más de un mes que no encuentra a quién poner a cargo. Y cuando el funcionario elegido para imponer orden dura 14 días y su reemplazante se transforma en una leyenda urbana, el mensaje hacia los vecinos no transmite precisamente control.